Caffè alla Napoletana

Café a la Napolitana

En esta entrada quisiera compartir una de mis pasiones; un buen café. Lamentablemente en España los cafés que encuentro, raramente satisfacen mis expectativas, así que aprovecho en restaurantes italianos o portugueses para disfrutar de un buen café.

Eso quiere decir, fuerte e intenso, pero sin que el café se haya quemado, que es la norma en muchos sitios.

Origen del caffe alla napolitana

Lo llamo receta, porque tiene una elaboración esta forma de preparar café. Durante mi vida y contacto con gente italiana, una amiga napolitana me enseñó una forma que ella tenía de preparar café de una forma natural que lo hace exquisito.

No pongo la mano en el fuego si esta es la forma napolitana pura, pero dado que de una napolitana lo aprendí, así lo he llamado siempre.

En Nápoles para hacer café poseen una cafetera especial, llamada “cafetera Napolitana” (qué original, ¿verdad?) que se parece a la clásica Moka, pero a la hora de hacerse el café, el depósito del vapor de agua saturado, se gira para que desde la parte superior atraviese la carga de café molido.

Cafetera Moka y Cafetera Napolitana

Hasta donde sé, se desconoce el inventor de las cafeteras napolitanas, pero en esta ciudad se popularizó esta bebida a finales del siglo XVIII, gracias a un libro del gastrónomo Pietro Corrado, que incluía un alegato en favor del café, indicando que es una bebida cortés entre caballeros y representaba la hospitalidad y la amistad. Desde entonces, no ha parado de crecer su uso, y sin miedo a equiovacarme, creo que es el motor del mundo moderno.

En mi caso, no dispongo de de esta máquina, así que me apaño con una Moka, que es la mejor forma de café en mi humilde opinión.

Ingredientes para preparar un caffè alla napoletana

· Café tostado natural molido.
· Azúcar.
· Agua con poca salinidad.
· Cacao en polvo.
· Leche (opcional).

 
Preparar café

Preparación de este Caffè alla Napoletana

1.- Para aquellos que nunca han usado una Moka, explicaré que primero se llena el depósito inferior de agua. Nunca hay que llenar por encima de la válvula de seguridad. Puesto que si sube mucho la presión, servirá para que no tengamos un accidente. El agua ha de ser lo más pura posible, sin cal o sales que estropeen el sabor.

Llenamos de agua el deposito de la cafetera

2.- Llenamos el filtro con café hasta la mitad más o menos. Es interesante dar una forma cóncava para luego añadir más cosas.

café en el filtro

3.- Ponemos una cucharada de azúcar. Me explicaron, no sé si es verdad pero yo lo hago y me gusta, que de esta forma se crea algo de espuma de café y empieza a endulzar el café.

preparar café

4.- Ponemos otra capa de café molido sobre el azúcar y volvemos a dar esa forma cóncava comprimiendo el café.

preparar café

5.- Ponemos como un par de mililitros de agua a calentar. Yo lo hago en el microondas porque es más rápido. Cuando esté hirviendo, y cuidado con no quemarse los dedos ni romper el vidrio por el cambio de temperatura, lo echamos sobre la mezcla de café y azúcar. Esta operación hará que salga el aire y se comprima mejor el café.

preparar café

6.- Podemos añadir algo más de café que podemos escaldar. El café no debe ‘manchar’ la unión roscada entre el depósito de agua y la parte superior de la cafetera.

preparar café

7.- Ponemos a calentar hasta que tengamos el depósito de café superior completamente lleno.

preparar café

8.- Hasta aquí, ya podríamos tener un buen café, pero vamos a tratar de mejorarlo un poco más. En las tazas donde vamos a servir el café, las mojamos ligeramente con agua tibia.

preparar café

9.- Ponemos algo menos de la mitad de cucharadita de azúcar en cada taza. En este caso puse algo de azúcar moreno.

preparar café

10.- Ponemos algo menos de media cucharadita de cacao. Mezclamos el cacao, el azúcar y el agua que había en la taza. Queda como una especie de «chocolate a la taza». Guardando las distancias.

preparar café

11.- Añadimos un poquito de café caliente vamos caramelizando el azúcar en cada taza. Para ello vamos mezclar ese poco de café con ese ‘chocolate’. Aplastaremos los grumillos que hubieran podido hacerse de cacao y azúcar.

12.- Iremos añadiendo otro poco de azúcar, pero tratando que se adhiera a los laterales de la taza y otro poco de café caliente.

13.- Aplastaremos con la cucharita el azúcar y el café de forma que valla soltando un poco de espuma de café. Lo ideal es repetir este paso 2 o 3 veces, por lo que las cantidades que vamos añadiendo son muy pequeñas.

preparar café

14.- Cuando pasemos de la mitad de la taza, ya debería estar hecho el café. Tendríamos un caffè espresso, que es la base de las siguientes versiones.

preparar café

15.- El caffè macchiato o café cortado lo hacemos ‘manchando’ con un poco de leche el café solo que hemos preparado.

16.- El caffè latte o café con leche lo hacemos añadiendo igual cantidad de leche que de café.

17.- El toque especial lo dará la espuma de leche. Para ello en un recipiente tubular alargado, como un vaso de tubo, ponemos un poco de leche a calentar, aunque no hace falta que hierba.

preparar café

18.- Con una batidora de leche haremos la espuma. Estas batidoras se pueden encontrar en cualquier tienda de utensilios de cocina o incluso en el Ikea. No sé porqué, pero dando un golpe seco en la base tras hacer la espuma, mejora la mezcla.

preparar café

19.- Rematamos la jugada con un par de golpes de canela, aunque esto es opcional.

preparar café

¡Qué disfrutes de tú próximo café!

Si te ha gustado esta forma de hacer café, que sé que es muy laboriosa, pero el resultado lo vale, cuéntame con un comentario cómo lo haces tú o dónde te tomas un buen café.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.