Cómo elaborar unas ricas croquetas de morcilla caseras

Croquetas de morcilla caseras

Después de proponeros unas clásicas croquetas de merluza, de jamón y de chorizo, hemos querido ir un poco más lejos y probar con estas croquetas de morcilla caseras que nos han parecido muy originales y exquisitas. Como siempre, ¿el truco? Trabajar la masa con calma para conseguir que sea consistente y flexible.
 

Origen de la receta

Como ya os hemos contado tantas veces cómo es esta cocina de aprovechamiento, os vamos a derivar directamente a las anteriores recetas. En cuanto específicamente a la croqueta de morcilla, supongo que fue como en nuestro caso, una prueba que salió bien.

Croquetas de morcilla caseras
 

Ingredientes para preparar unas croquetas de morcilla caseras

     

  • 1 cebolla grande.
  • Media morcilla de arroz.
  • 100 gramos de champiñones.
  • 2 cucharadas de harina blanca.
  • 1 vaso de leche entera, fría.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.
  • 3 huevos y pan rallado (para empanar).
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Croquetas de morcilla caseras
 

Cómo preparar unas croquetas de morcilla caseras

1.- básicamente no vamos a realizar grandes cambios respecto a las anteriores recetas de croquetas. Vamos a usar un truco que nos funciona muy bien, que es usar la picadora de la batidora, para picar de una forma muy fina y homogénea la cebolla, y nuestro segundo truco, añadir unos pocos champiñones.

2.- La morcilla no hace falta que la piquemos, simplemente la abrimos y la desmenuzamos con un tenedor en el mismo plato.

3.- En una sartén ponemos a calentar aceite de oliva virgen extra. Cuando empiece a estar caliente, podemos añadir la cebolla, que tarda algo más en pocharse. En nuestro caso al usar la picadora, además de ganar tiempo de picar los ingredientes, queda muy fino y ayuda a pocharse antes. Además de ayudar a que la consistencia sea la adecuada. En un par de minutos, viendo que empieza a coger color, añadiremos ya los champiñones picados.

Croquetas de morcilla caseras

4.- Vamos a mezclar el conjunto tratando que se homogenice y que se quede frito todo lo más igual posible. Tras esto, podemos añadir la morcilla. Al principio no se integrará bien, sobre todo si está muy fría, pero luego la grasilla propia de la morcilla ayudará a integrarse.

Croquetas de morcilla caseras

5.- Añadimos dos cucharadas soperas de harina, que vamos a repartir y mezclar con la masa de morcilla, cebolla y champiñones. Aquí sí que quedarán grumos, no es preocupante, removed bien para que la harina quede bien “trabajada”.

Croquetas de morcilla caseras

6.- Ahora solo nos queda añadir la leche entera, que ha de estar fría. Así se hará una rica la bechamelle, que adquirirá un color oscuro debido a la morcilla. No os preocupé que al principio no se ligue el conjunto. Tarda un par de minutos, no os preocupéis. El fuego no necesita que esté muy fuerte, es mejor trabajar la masa para que se integre, y que sea a poco a poco, para que no se evapore demasiada leche y quede pastosa.

7.- Tras trabajar la masa, esta adquiere una consistencia flexible. Podéis corregir de sal, añadiendo si es necesario. Tras esto, la dejamos reposar uno minutos fuera del fuego aunque aún en la sartén.

Croquetas de morcilla caseras

8.- Para dar la forma a las croquetas, la masa tiene que estar fría. Lo mejor es pasarla a un plato y meterlo un tiempo en el frigorífico. Pero para que no se os quede seca la parte superior, vamos a tapar la masa con un film transparente.

Croquetas de morcilla caseras

 

Le damos forma a las croquetas

9.- Llegados a este punto, ya no hay ninguna diferencia frente a las anteriores recetas. Damos forma con dos cucharas, pasamos por huevo batido y por pan rallado. Nosotros usamos un pan que tiene perejil y ajo rallado también muy fino.

Croquetas de morcilla caseras

Tan solo nos queda pasarlas por una sartén o una freidora y listo. Aunque en este estado también se pueden guardar congeladas para otra ocasión.

Croquetas de morcilla caseras
 

Propuesta de maridaje

En esta ocasión hemos realizado tres masas de croquetas de forma simultánea. Repetimos con las croquetas de jamón y las de chorizo. Es decir, derivados del cerdo en todos los casos. Para esta ocasión, creemos que lo que mejor pega con estas croquetas es un vino tinto.

Croquetas de morcilla caseras

Aunque, como no. Hay quién es más de cerveza, y con unas croquetas recién hechas, algo caliente aún, una cerveza bien fresca es una delicia. Mejor si es una de las cervezas artesanas como las de Castilla y León.

Y ahora que ya sabes cómo hacer estas croquetas de morcilla tan originales, ¿Por qué no pruebas a prepararlas y nos cuentas cómo te salió la experiencia? ¿Qué otros sabores te gustan a ti? Déjanos un comentario con tu experiencia haciendo croquetas.

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